Asombrar-te



A veces, una fuerza extraña nos empuja a cambiar el rumbo. Sin mucha explicación previa, aparece la necesidad de comunicar de otra manera, de corrernos del lugar común en este espacio de Yoga que habitamos.

Siento que afuera hay un desgano generalizado. Estamos saturados de recibir información constante, de ese ruido que no cesa y que, muchas veces, no dice nada. Incluso quienes manejan los hilos de este mundo digital parecen haber alterado las reglas, dejando a los algoritmos en una danza que nos marea a todos.

Hoy todas las alertas están puestas en el uso de las redes, el teléfono y las adolescencias. Nos enfrentamos a una falta de comunicación profunda a pesar de que vivimos con el teléfono en la mano; aparece esa imposibilidad de mantener charlas reales, de humano a humano. Sin embargo, creo que las redes siguen teniendo un propósito si logramos usarlas como una ventana a lo que sucede "ahí afuera". Si de vez en cuando algo de lo que ves te enciende, te asombra o te mueve un poquito la estructura, entonces la existencia de estos canales cobra sentido.

Se trata de tomar conciencia para saber diferenciar las utilidades de las redes. Podemos sentir coincidencia o no con los cambios que provoca Urano en el signo de la comunicación, pero es asombroso ver cómo parece sincronizado el percibir un cambio y hacer el movimiento.

En Respira dibujamos un logo nuevo; nos lavamos la cara un domingo a la tarde cuando, sin querer, algo se prendió adentro y pensé: "podría hacer algo nuevo". Ahí se sintió Urano, el viento de cambio; y como casualidad o sincronía, afuera el viento golpeaba fuerte muy fuerte. 


Comentarios

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Reinventar-te

Cuidar-te

Centrar-te